El exterior es mucho más sencillo que el interior...
Es contable, visible, tangible
Es un "sí" o un "no", es "estar" o "no estar"
Y, por lo mismo, es mucho más limitante
mucho más "controlable".
El interior no tiene barreras ni límites
y, definitivamente, es invisible a los ojos
pero no al corazón...
Es mucho más complejo y difícil de comprender
Y "ES" aunque no "ESTÉ"...
Es mucho más valiente no aquel
que cree tener control de su exterior,
de todo ese mundo material que lo rodea,
sino aquel que se atreve a "urgar" en su interior,
el que se atreve a sentir ese miedo
al experimentar cada sentimiento, cada duda...
El que se atreve no solo a EXISTIR, sino a VIVIR.
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